Estrenamos blog hablando de un soporte muy interesante.
Quizá el concepto de papel gofrado no os sea natural. Sin embargo, estamos seguros que en cuanto veáis un ejemplo de este papel, enseguida lo reconoceréis. Si buscáis una referencia rápida de lo que es el paple gofrado, podéis encontrarlo aquí.
El papel gofrado es ese tipo de papel texturizado que adopta diversas formas y que imita patrones reconocibles. Muchas veces nos referirá a la naturaleza y a sus formas, por lo que es la opción perfecta para dar un toque extra a muchos trabajos y proyectos combinándolo con colores y formas.
Las utilidades del papel gofrado
Aunque tal vez os pille en frío, el papel gofrado tiene unas características concretas que hacen de él una forma de expresar más allá de lo que puedas plasmar sobre un simple papel.
La manera de transmitir una idea, ya sea en texto o a través de un obra artística, consta de continente y contenido. Sabes que puedes pintar un hermoso retrato sobre un papel y sobre un lienzo, pero el acabado y la sensación variarán causando una sensación completamente distinta. Esta es la clave a través de la cual, el gofrado enriquece el contenido depositado un valor adicional a tu idea inicial.
Fabricando papel gofrado
El papel gofrado se fabrica a través de estampación. Unas planchas metálicas grabadas con la textura deseada inciden sobre el papel permitiendo obtener una infinidad de texturas. La variedad de acabados dentro del gofrado acompañan al estilo u obra que se quiera realizar si se escogen con cuidado. De esta forma, vale la pena plantearnos su uso si nos resultase interesante, sobre todo cuando se trata del uso de colores sobre él.
Papel gofrado con textura de lienzo
Una de las formas más populares para el papel gofrado, la textura de lienzo permite dar a todo impreso una sensación de calidez y clase tradicional. Como si de un cuadro se tratase, cualquier obra de color en un papel gofrado os va a aportar un gran juego con los colores que desees emplear.
La manera de trabajar sobre este tipo de papel es la misma que sobre un lienzo. Los pigmentos quedan retenidos en la textura, de forma que se asientan de una forma no uniforme. Lo que os permitirá esta forma de trabajar es que vuestro resultado quede natural, con un toque clásico, pero sorprendiendo con ese matiz tan de agradable y funcional de plasmarlo sobre un papel que puedes transportar a cualquier lugar.
Papel gofrado con textura de arena
También es muy popular, manteniendo las características del anteriormente nombrado. En este caso, su aspecto arenoso nos trae un aspecto envejecido que evoca y mucho a grandes obras históricas.
Idóneo para replicar mapas, ambientar textos de carácter antiguo o plasmar ideas con un aire clásico. La forma de dibujar o aplicar color sobre él presenta la peculiaridad de su textura. Por eso, volvemos a disfrutar de un carácter muy vívido en el que nuestro dibujo queda envejecido, perfectamente imperfecto y con matices adicionales que le otorgan una vida más allá de su pequeña cuna de papel. Excelente para aplicar color siempre que no sea un estilo de dibujo lineal o técnico.
Así pues, observamos que el papel gofrado nos permite
completar diseños que de otra forma sería muy difícil obtener. Obras en las que
incluso la textura percibida al ojo o en mano nos permite enriquecer lo que hacemos,
aunque es cierto que no es útil para todos los métodos de estampación. Sin
embargo, es muy eficaz para fórmulas que sí requieran de esas emociones y
sensaciones que un papel especial como el papel gofrado pueda transmitir.
